
La experiencia china demuestra que la verdadera independencia nacional exige avance tecnológico y realineamiento constante del poder económico y que los mecanismos de mercado pueden orientarse hacia las necesidades humanas y no hacia las ganancias.

La experiencia china demuestra que la verdadera independencia nacional exige avance tecnológico y realineamiento constante del poder económico y que los mecanismos de mercado pueden orientarse hacia las necesidades humanas y no hacia las ganancias.