Solidaridad con la Vía Democrática frente al intento del régimen marroquí de impedir su V Congreso Nacional

El partido político marroquí Vía Democrática (VD) ha sido objeto de diversos tipos de acoso y restricciones por parte del régimen real de Marruecos, que intenta impedir que celebre su quinto Congreso Nacional. Este es sólo el último capítulo de una larga campaña de represión e intimidación emprendida contra la organización por el Estado marroquí.

El quinto Congreso Nacional de la Vía Democrática, previsto inicialmente para 2020, tuvo que ser aplazado por primera vez debido a la pandemia de covid-19 y la consiguiente cuarentena. Los nuevos esfuerzos por celebrar el congreso desde enero de 2022 se han visto frustrados por el Ministerio del Interior, que ha estado negando el acceso a lugares como la Universidad pública Hassan II de Casablanca. El partido tenía previsto celebrar su quinto Congreso Nacional del 22 al 24 de julio de 2022, pero sus solicitudes para celebrar la actividad en varios lugares, incluidos diversos espacios públicos, han sido rechazadas.

En una rueda de prensa llevada a cabo en Rabat el 8 de junio de 2022, los dirigentes de la VD citaron diversas restricciones a las que han sido sometidos. Entre ellas, «la privación de salas y espacios públicos para organizar actividades educativas y campamentos juveniles, impedir al partido el acceso a los medios de comunicación y privar a los sectores de la juventud, las mujeres y los trabajadores del acceso a las salas públicas para celebrar sus conferencias o actividades». Al partido se le ha prohibido incluso colgar pancartas en locales públicos y se le han denegado visados a sus invitados, como el Frente Popular para la Liberación de Palestina, el Partido Socialista de Zambia y el Partido Socialista Revolucionario de Sudáfrica. 

También se reprimen las campañas de boicot a las elecciones del país mediante la violencia, las detenciones y el acoso constante a muchos de los activistas de la Vía Democrática. El partido también denunció la «detención, el juicio y la emisión de sentencias injustas contra algunos de sus miembros, debido a su lucha por causas justas y su apoyo a las víctimas de violaciones de derechos humanos».

Los miembros de la Vía Democrática sufren persecución en su vida cotidiana, tanto a través de listas creadas por las autoridades locales y los propietarios de fábricas y granjas para negarles su derecho al trabajo, y también a través de la presión sobre las familias para que disuadan a sus hijos e hijas de afiliarse al partido.

Como la Asamblea Internacional de los Pueblos consideramos esta continua intimidación como una flagrante y grave violación de los derechos humanos y políticos, y de todos los derechos y libertades fundamentales. Expresamos nuestra solidaridad y apoyo a la Vía Democrática en su construcción de una sociedad democrática que ponga fin al capitalismo y a la explotación humana.